Omnipotente y eterno dios, que te has complacido en darnos en santa teresita un modelo de amor y entrega filial a ti. nuestro padre amorosísimo: te damos gracias por este favor y te pedimos nos ayudes a corregir nuestras faltas, a adquirir verdadera virtud, a amarte de todo corazón, y complacerte en todo, a no negarte ningún sacrificio que nos exijas y a darte gusto por nuestra prontitud en cumplir, cual cariñosos niños, todo lo que nos mandes, a fin de que puedas ser siempre nuestro padre, cuyo único anhelo es vernos felices en la tierra y un día en el cielo.
y tú, santa teresita, que nos has enseñado prácticamente, cómo hay que hacerse niño para llegar así, por un camino seguro, al corazón de dios, y por este divino corazón al reino de los cielos; alcánzanos la gracia de ser siempre muy humildes y sencillos en nuestro pensar y obrar, puros y castos en toda nuestra vida, a fin de que merezcamos un sitio en la casa de nuestro padre celestial.
amén.