¡Mochuelos, lechuzas, sapos y brujas. Demonios, duendes,
espíritus de los nublados valles. Fuegos de las santas
compañías, mal de ojos, negros hechizos ,hedor de los muertos,
truenos y rayos.
Aullido del perro, hocico de satiro y pata de conejo,
bramido de la mar embravecida, huid! Huid!.
Con este fuelle levantare las llamas de este fuego, y
huiran las brujas a caballo de sus escobas,
yendose a bañar a la playa de las arenas gordas.
Oid! Oid! Los rugidos que dan las que no pueden dejar de
quemarse en el aguardiente quedando así purificadas.
Y cuando este brebraje, baje por nuestras gargantas,
quedaremos libres de todos los males de nuestra alma y
de todo embrujamiento.