¡Oh excelsa Señora! Que sólo tu hallaste gracia delante del Señor desde el primer instante de tu ser.
Humildemente te ruego que recibas con agrado el corto obsequio de ésta oración (decir tres Ave María), para que siendo agradable a tu santísimo hijo y a ti, me concedas este privilegio (decir petición).
Escucha mis súplicas y acógelas benignamente. Amén.