Señor, tú que nos has dejado a San Expedito como modelo en la confesión de la fe, él que permaneció fiel y con valentía hasta el extremo de prefirió la muerte antes que renunciar a su condición de cristiano.
Concédenos discernir entre el bien y el mal y tener un corazón dócil para seguirte. Danos fortaleza y perseverancia para vencer las dificultades que encontremos en nuestro camino.
Llena nuestra alma con tu espíritu para que seamos tus testigos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.