Protectora Madre Divina de Vientos y tempestades, guía mis pasos. Penetra en mi alma y examínala, verás que mis intenciones son buenas y nobles y que sólo se encaminan hacia el bien (hacer petición).
Con resignación acepto tus decretos, esperando que mi petición sea atendida satisfactoriamente, petición que expongo con toda verdad y sinceridad de mi corazón.
Hágase tu voluntad. Amén.